24 respuesta a “Ministro del miedo”

  1. Qué rico!

    Entre varias referencias que se me ocurren, Sheryl Crow, Pink Floyd y David Bowie, acabas de completar el quinto ministerio Orweliano.

    Suficiente para dejarte con el morbo insatisfecho de asomarte a los hechos. Suficiente para saber que, igual que el ministro del relato necesita sus pildoras funcionales; ellos «saben» lo que necesitas, y te administran (eso hacen los ministerios) desde la cuna, y después por los medios, los miedos cotidianos, y los terrores, y las convicciones más atroces y pétreas.

    Las referencias que menciono no son comparativas, son contemplativas. Y sólo se antoja seguir leyendo.

    Alma Delia Orwell, y el fragmento de tu novela distópica: 2057

    1. Beto,
      No sé dónde esconderme de tantas porras. Pero sí pensé en un cuentito distópico. Gracias 🙂

  2. Viajes en el tiempo, realidades que son cíclicas, sociedades que involucionan y no aprenden del pasado, personajes oscuros que nadie desea, pero que sin ellos la vida sería imposible… magistral Alma, como prácticamente todo lo que he leído de usted… mi admiración y respeto….

    1. Pablo,
      No sé qué decirte. No creo que tenga caso explicar el cuentito distópico que escribí. Te mando un abrazo, gracias por tu honestidad.

  3. Cualquier vida sedentaria cibernética de un día ya cualquiera de los muchos que nos vienen sobrando. Cada vez más nos convertimos en luchadores sociales y políticos de sillón. Excelente texto Alma Delia.

  4. Los años me han confirmado que el tedio existe. Que uno de los peores dragones lanza fuegos es la rutina en la que solitos nos metemos. Estamos tan inciertos en el sistema de creencias y modelos que la vida, aún cuando es un milagro (así lo creo) la podemos convertir en una línea simple y laaaaaarga como una cuarentena; no importa si es recta o espiral. ¿La solución? Volvernos valientemente multidimensionales.
    Gracias por la oportunidad de imaginar y re- pensar.

    1. Hola, María Antonieta (qué bonito tu nombre),
      Lo que dices del tedio es cierto, pero a mí me da la impresión que tiene de fondo la comodidad, llegar a la comodidad que quita el hambre (biológica y del alma) es un estado terrible. La comodidad mata lo que somos. Pienso.
      Un abrazo, gracias por tu lectura.

  5. Hasta la obesidad del personaje se antoja como una trampa-sueño, de esos que somatizan en imágenes caóticas el exceso de vacíos por llenar con cargas propias y ajenas.
    Tu sigue contus letras intensas, dibujando retratos de lo que hay y lo que viene.
    Gracias Alma!

  6. Ese cuento es aterrador porque no es un cuento. Porque: ¿cuánto queda de los ideales de la infancia en la edad adulta de la inmensa mayoría de la humanidad? ¿Y cual ha sido el destino de la mayoría de los que sí conservaron los sueños y creyeron que podrían hacerlos realidad?
    Gracias siempre por tu compromiso.
    Besos.

  7. Soy fan de tus letras.
    Disfruto mucho el poder leerte, gracias por amenizar esta vida de estrés en cuarentena.

    Pd. Yo si quiero leer la «Teoría de la obesidad emocional como síntoma del poder» 😊

  8. Pero mujer, venga esa teoría de la obesidad. El ahora que sí quieres evitar linchamientos, anotame en el grupo dispuesto a leerte con tal atrevimiento. 🙋‍♀️

  9. Pero mujer, venga esa teoría de la obesidad. Ahora que sí quieres evitar linchamientos, anotame en el grupo dispuesto a leerte con tal atrevimiento. 🙋‍♀️

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *