10 respuesta a “Un fin del mundo personal”

  1. Arrojarse al agua; cambiar de elemento, transitar el espejo, atravesar el umbral. como la rana de Basho:
    Un viejo estanque
    al traspasar la rana
    ondula el agua

  2. Que grandes palabras Alma, y es que aveces nos castigamos duramente pensando que deberíamos contestar esa pregunta de mote filosofico ¿Quién soy?, Coincido mejor saber quién no soy y de ahí sumergirme en mil momentos mágicos. Bellísimo escrito como para disertar toda una tarde acompañados de un buen vino. Buenos días

  3. ¡Ah! cómo quisiera liberarme de ese «soy»; lo que me enseñaron, lo que esperan de mí, lo que anhelo de mí. Estimada Alma Delia al terminar de leerte, seguí con la imagen, para mí hermosa, de esa pluma bailando al viento de la película de Forrest Gump, Cuan lejos estoy de la libertad. Abrazo sabatino con libre cariño.

  4. Todo tan relativo.
    Siempre relativo a mí.

    El fin de los tiempos será el drama que cada uno nos hayamos infringido.

    Hay gente que se va y uno sigue recordando sonrisas y caricias. De otros, la telenovela de sus vidas.

    La belleza está en el ojo del propio precipicio.

    Gracias por tus reflexiones y letras, Alma, siempre sintonizada.

  5. Recuerdo que a los siete u ocho años en el colegio una de las profesoras nos pregunto una a una a tolas niñas de la clase que qué queríamos ser de mayores. Yo dije que no quería ser nada, y de ese nada no me sacaron.

    Diría que mi única vocación ha sido ver pasar el tiempo sin preocuparme quien soy.
    Un abrazo grande.

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