Qué pasaría

Yo pertenezco a ese sexo, al que debe callarse, al que todos acallan.

Yo pertenezco a ese sexo, al que debe callarse, al que todos acallan. Y que debe tomárselo con cortesía, una vez más, jugar a mantener un perfil bajo, a riesgo de que te borren del mapa. Eso dice Virginie Despentes en su libro Teoría King Kong.

Despentes se pregunta qué pasaría si todo fuera al revés, me lo pregunto yo también.

Empezamos el año con la discusión acalorada sobre un muchacho que decidió ponerse miel en el pene para cicatrizar una lesión. Pobre pendejo, cómo se atreve, por eso luego se burlan de los hombres, por ignorantes, por andar haciendo esas cosas sin ningún fundamento médico o científico. ¿Qué pensará?, ¿que si se pone miel en el pito va a tener orgamos más dulces o que va a engendrar hijos felices? Lo digo por su bien, pobres hombres, que alguien les enseñe a pensar y no arruinarse así el cuerpo, estamos en pleno 2020. O si van a hacer esas pendejadas que no las publiquen, que se lo guarden. Que se callen.

O para retomar escándalos recientes, qué tal la historia del tipo casado con la directora de esa empresa gigante; o sea, sí estuvo mal que lo matara —si es que ella lo mató— pero él la eligió, ¿no?  Si después de que tu esposa te pega con un bate en la cabeza y te abre la cara con un bisturí, tú vuelves con ella es porque eres un pendejo o, porque como dijo el Ministerio Público, tú también dudas de que en realidad te quiera matar. Quizá sólo quería darle una lección y por algo sería, las cosas en pareja son complicadas y siempre son de dos, algo hizo él que la provocó, no creo que el tipo fuera un duraznito en almibar. Por cierto, no se ha comprobado que ella fue la que lo mató cuando la liberaron de los cargos por la primera acusación, ¿eh? Si van a hacer comentarios, que sean basados en lo que la ley decida.

Guarden sus heridas, señoras, porque podrían molestar al torturador. Hay que ser una víctima digna. Es decir, que se sepa callar. La palabra les ha sido siempre confiscada. Peligrosa. Ya lo hemos entendido.

O cuando hacen lo que siempre hacen: seducir con sus barbas bien rasuradas y sus lociones llamativas y sus pantalones ajustados y sus brazos descubiertos usando camisas de manga corta para mostrar los bíceps y los vellos y atraer a las mujeres. Pero cuando por fin las atraen, se hacen los acosados. Les encanta pasar por víctimas cuando bien que querían. Como ese que supuestamente estaba desaparecido pero andaba de copas en un bar a altas horas de la madrugada y, para colmo, acompañado por una mujer. ¿Qué tienen que andar haciendo a esas horas los hombres en la calle?, ¿por qué van a un bar si ya saben lo que puede pasar? Me acuerdo también de aquél otro que ya hasta estaba casado o comprometido y se largó de madrugada con sus amigos y se voló la cabeza en un accidente, ¿qué tenía que andar haciendo un hombre divirtiéndose en la noche si ya estaba comprometido? A la mejor fue su castigo por andar en malos pasos.

O los escritores que se quejan porque las directoras editoriales les hacen propuestas sexuales para publicarlas o los actores que se indignan porque las directoras les piden coger con ellas o los alumnos —ya con mayoría de edad, que señalan a sus profesoras. ¿No se cansan de ser unos llorones? Yo me sentiría halagada, la verdad, de que alguien con poder te elija, pero no se enteran. Luego por eso los dejan, por dramáticos. O porque se ponen panzones, echan unas panzotas horribles, se llenan de arrugas y, ¡argh!, se ponen calvos.

Que en México violan diario a 50 hombres. Que en México cada día 9 hombres son asesinados por sus parejas. Que en México los hombres ganan 30% menos de salario que las mujeres realizando el mismo trabajo. Que en México el 60% de las madres abandonan a sus hijos y los padres tienen que criarlos solos. Que en el mundo sólo 10 de 193 países son gobernados por hombres, el resto lo tienen tomado las mujeres.

Bueno… la cantaleta es infinita. Pues todo eso será por algo.

Si los hombres quieren cambiar sus condiciones haciendo marchas o destrozos, están equivocados. Su violencia sólo generará más violencia. No digo que no tengan derecho a construirse un mundo mejor pero, por favor, que dejen de estar enojados.

Somos nosotras las que debemos sentirnos responsables. De lo que nos sucede, de negarnos a morir, de querer vivir para contarlo. De abrir la boca (…)

Tienes que sentirte culpable de lo que te sucede.

10 respuesta a “Qué pasaría”

  1. Mil Gracias, Mala Ideal

    Está interesante e ilustrativo el ejercicio.

    … intentando abonar:

    Cuando los hombres han logrado cuotas de igualdad en puestos públicos y de decisión. Pero son ellos mismos los que no hacen nada para fomentar una educación integral.
    Cuando los hombres que llegan a esos puestos, se olvidan de luchas y se alinean al designio supremo del partido.

    Y se solapan y se fomentan en escuelas y en casa actitudes de misoandría.
    Y en organismos como derechos humanos, en la práctica, son los mismos hombres que les dicen a los niños que se callen, que así son las mujeres. Que está en ellas esa animalidad sexual. Y que obligan a las escuelas a reinsertar a la muchacha que abusó de uno de sus compañeros a la vista de todos, felatio en video, con las otras niñas aplaudiendo.

    Tal vez si las escuelas fueran centros de educación y no de capacitación laboral de ínfimo nivel educativo, comenzarían nuestras niñas, mañana mujeres, a ver a los hombres como algo más que objetos de placer, falos andantes, cosas para desahogarse.

    Y si en casa los padres varones no fomentaran en sus hijos varones esa cultura de aguantar, de hacer todo por ellas. Esa locura de que mientras la niña juega con sus muñecas, el niño tiene que hacer todo, desde lavar, planchar, y cocinar. Y la niña, aprende que lo merece todo sin mover un dedo, por el solo hecho de ser mujercita.

  2. Pues pasaría lo mismo que está pasando ahora pero al revés. Lo que no es probable es que esa situación masculina durara tanto como la femenina.
    Mucha SALUD y pocos «daños», queridísima Alma.

  3. En México
    En Oaxaca
    Existe un matriarcado
    La última palabra la
    Tienen las mujeres
    Obvio en los pueblos es diferente
    Hay más machismo
    A mí me quisieron matar 3 de mis parejas mujeres obvio
    Así que me quedé sin pareja
    Tengo un proyecto sobre la violencia en contra del hombre
    Cómo dicen en el MP
    No te da pena acusar a tu mujer de intento de asesinato
    Que eres puto o que
    Y así
    La burla de todos hacia el hombre
    Por ser como dicen
    Mandilon
    Y si hay hombres que se quedaron con los hijos
    Conozco a muchos
    Y trabajan para que sus hijos salgan adelante
    Más las pensiones
    Viven de 3 maridos diferentes
    Con las pensiones y no trabajan
    Es del conocimiento público
    Etc

    1. Muy de acuerdo.
      Yo también me separé y me llevé a mis hijos a vivir conmigo…
      A un sobrino su mujer lo dejó y el va y viene para todo.

      La realidad pareciera que es resultado de una inercia perversa de violencia, economia, educación y una horrenda tradición, que envenena el entorno vital de nosotros los mexicanos.

      Pero como dice Laurie Anderson: las mujeres no deben ser presidentes, pues enloquecen de tiempo en tiempo.

    2. Sí sí sí, pero por cada caso que mencionas de abuso de una mujer sobre un hombre, hay 1,000 (por decir un número) de abuso de hombres sobre mujeres.

      Ninguno se justifica, y si de verdad la igualdad es el objetivo (feminismo no es igualitarismo), entonces ahí sí te doy la razón y los movimientos debieran ser en conjunto por la causa común, para no seguir generando separación por género. Aunque me queda la duda de si los casos de hombres abusados, generarían descrédito al movimiento vs el machismo.

  4. estoy ocupado respetando a las mujeres y hombres por simple educación y convicción personal de que es lo mínimo como persona que somos iguales y a quien no puedo respetar es @l que abusa de esa su condición a creerse con más derechos que los demás a ell@s se les responde igual pero con lo que no esperan, EDUCACION que por experiencia en los mas de los casos se quedan Callad@s y tampoco es dejarse si agreden a veces solo entienden también como los educaron y ni pex tampoco sé es alma de la caridad.

  5. Es un conflicto complejo y necesario q debemos atender desde la transformación de cada uno de nosotros.
    Sin duda es sistémico pero no basta c seguie juzgando es necesario trazar el nuevo escenario justo y practicarlo sin parar, frenando el desequilibrio y diseñando los escenarios de equidad. .

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