14 respuesta a “Palabrotas”

  1. Queridísima Desde hace algunos años y como
    ejercicio lingüístico por un lado y por sarcasmo por otro me gusta parafrasear las groserías En este caso tu artículo me hizo defecar de risa o lo que es lo mismo me produjo una diarrea de carcajadas i simplemente cagar de risa
    En cuanto a la diversidad lingüística en latino América también existen finezas como pendejo que en Mexico quiere decir tonto y en Peru quiere decir un cabron
    Así las cosas
    Te deseo un fin de semana carente de progenitora o como se dice técnicamente de poca madre

  2. Las dizque palabrotas son la manera popular de llamar pan al pan y vino al vino. Durante la Reconquista española, después de una de las muchas derrotas de los cristianos ante las tropas de Almanzor, se acordó entre otras cosas que la hermana del rey Bermudo II de Galicia fuera enviada al harén del caudillo árabe, como esclava. Como así se hizo. Y ella, yendo de camino a Córdoba, le dijo a los caballeros que la acompañaban y escoltaban: «Los pueblos deben poner su confianza en las lanzas de sus soldados más que en el coño de sus mujeres». Bien dicho, carajo.

  3. Así es, querida Alma. Que les valga verga si decimos pendejadas a diestra y siniestra. ¿Qué se creen estos hijos de su puta madre? Pinches sepulcros blanqueados de Ajax y Ariel, en ese orden. Ahora resulta que van a andar por la vida con el hocico cerrado por cumplir el Imperativo Categórico del pendejo del Kant. Que no mamen.

  4. Puta madre que chingon es hablar con algún guey que hable pendejada y media, no como la gente hipócrita que se espanta, toda mi pinche vida he hablado con puras palabrotas y me gusta, por eso te siento de las mías

  5. Pero como me hiciste reír, siempre que te leo me rio pero hoy me acabas de hacer la noche y tengo un nuevo lema de vida “Soy un adulto y si me da mi rechingada gana puedo decir todas las groserías que quiera”. Pinche alma como me haces reír.

  6. ¡A huevo! Pero estarás de acuerdo que hasta para mandar a chingar a su madre a alguien debe uno de tener clase.
    Un : Con todo respeto… es un preludio al ¡sáquese a chingar a su puta madre!
    ¡Cuidemos las formas!
    Saludos desde Orizaba.
    ¡Me encanta leerte, Alma!

  7. Totalmente de acuerdo contigo, observando y escuchando a nuestros adolescentes y los no tan adolescentes, me he dado cuenta, entre otras cosas, que ya nos substituyeron la gloriosa palabra Chingar por Verga…así para todos los casos se usa, que ingeniosa creatividad!

  8. Tal vez, puliendo el sentido, sólo haría énfasis en la virtud del uso contextualizado. Es decir: no es lo mismo la incontinencia de muletillas altisonantes, que usar un buen adjetivo calificativo y denostativo, en el momento justo.

    Estudio música y me gusta la idea de la sorpresa en el arte. Del mismo modo aprecio un alto grado de sofisticación en la descalificación del otro.

    Dejé hace tiempo la rebeldía como motivación y ahora hago lo que quiero porque quiero, cuando quiero y porque se me da mi rechingada gana.

    Muchas gracias, Alma

    1. Disfruto decir groserías cuando me nace del alma, es una liberación, pero leerlas me divierte mucho, me encantó tu texto.

  9. ¡»Vayapordios», Alma…! En estos momentos me estoy bebiendo una copa de vino y lo más que se me ocurre decir es que está buenísimo.
    Y te juro por todos los dioses del Olimpo que no soy una persona reprimida.
    Un abrazo bien grande, como siempre.

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