Es la evolución, estúpida


Alberto Alcocer / IG: @beco.mx

Una mañana te levantas y miras tu lista de pendientes.

Tienes que pagar los impuestos, pedir la factura del disco duro que compraste porque ya no hay espacio y necesitas seguir trabajando, darte de alta en tal empresa para que te paguen los $4,000 pesos que te deben, cambiar el teléfono (tu equipo es una calamidad que ya no te permite tomar llamadas a menos que conectes los audífonos) y cambiar la cuenta bancaria del casero que tuvo a bien mandar a su banco anterior a la chingada (en el fondo lo admiras) lo que te implica nuevos trámites.

Parecerá una frivolidad pero debes incluirlo: tienes que preparar el desayuno, fregar los platos, sacar la basura y recoger la ropa que se seca en el patio para que no te sorprenda la lluvia. Y, desde luego, también tienes que trabajar.

Entendamos por trabajar la entrega de tres textos para el fin de semana, hoy es martes. Corres a ver el calendario enorme que has pegado en tu pared porque intuyes que hoy —es martes, repites, intentando que tu cerebro que empieza a abismarse, se tranquilice con las coordenadas— tienes una cita. Y resulta que sí, a las 5:00 pm quedaste para un programa de radio.

Respiras. Te recoges el cabello en un chongo alto —eso funciona para tu higiene mental— y te dices que mantendrás el abismo a raya.

Primero una ducha fría, el agua caliente te provoca taquicardia y no quieres azuzar al demonio de la ansiedad. Y a darle. La omelette con espinacas, el café con un trocito de chocolate al final. El abismo te señala con el dedo índice: hoy no saliste a correr. Pues no, vas a contrarreloj y ya era tarde para tomarte una hora extra de trote. Será mañana.

Querías empezar por darte de alta para cobrar los $4,000 pesos, parecen poca cosa pero no lo son cuando tienes que cambiar de teléfono. Ese era el orden: asegurar un ingreso, gastar en el equipo nuevo, modificar la cuenta del casero para pagar la renta del mes sin retrasos. Y luego ponerte a escribir.

El teléfono suena, la pantalla dice “Eduardo Fierro casero” pero no puedes contestar porque no tienes los audífonos a la mano, corres a buscarlos, “Eduardo Fierro casero” sigue haciendo vibrar el teléfono. Logras conectar la chingaderita con la chingadera, ¿hola?

Don casero te recuerda amablemente que hoy es día 5 de mes, último para pagar sin penalización por retraso. Cambio de prioridades.

Entras al portal de tu banco, cuando estás a la mitad recuerdas por qué no habías realizado el pago, debes dar de alta una cuenta nueva. Respiras. El abismo salta de cojito frente a ti: ya has perdido una hora, ya has perdido una hora.

Mierda. Back, back, back; “Alta de cuentas”; clic, clic, clic; antes del cuarto clic te piden la clave que está en la aplicación en tu teléfono; eliges la aplicación, la pantalla ennegrece y el aparato se muere. Negro luto. Negro chingadamadre. Negro abismo.

Ya pasó otra hora. Conectas el teléfono al cargador por si eso lo arregla (eres un usuario protozoario, no un hacker).

Mejor darte de alta como proveedora de la empresa que te debe los $4,000. Sigues las indicaciones, piden estados de cuenta de los últimos tres meses para pagarte cuatro mil pesos. Cuatro mil veces váyanse a la mierda. Qué remedio, vuelves al portal del banco, no puedes entrar, necesitas la clave del teléfono que sigue muerto porque obviamente no era la batería. Tendrás que salir a comprar un teléfono nuevo ya. El gusto a chocolate en tu boca cedió paso a un sabor metálico.

Te dices que no pasa nada si vas por el teléfono mañana. Pero sí pasa, la penalización por el pago de la renta, no puedes entrar al portal sin la clave de la maldita aplicación.

Suena el timbre, traen un paquete para ti pero tienes que mostrar un código que enviaron antes y que, claro, está en el cementerio del teléfono. Blablablá y buenos días. Cierras la puerta sin convencer al mensajero de que te entregue el paquete.

Te sientas frente al abismo y mueves los pies como quien los remoja en una alberca. Recuerdas a Carlo Cipolla y su Teoría de la estupidez:

“La humanidad se encuentra (y sobre esto el acuerdo es unánime) en un estado deplorable. Ahora bien, no se trata de ninguna novedad… El pesado fardo de desdichas y miserias que los seres humanos deben soportar, ya sea como individuos o como miembros de la sociedad organizada, es básicamente el resultado del modo extremadamente improbable (y me atrevería a decir estúpido) como fue organizada la vida desde sus comienzos”

Vas a tu centro telefónico más cercano, ese infierno.

Hora y media después sales con un teléfono nuevo, cuando llegas a casa notas que tiene bloqueadas todas las funciones que ya le habían habilitado, llamas al único número que enlaza para pedir soporte técnico: “lamentablemente el sistema está presentando fallas y su equipo se activará mañana”

Lamentablemente, ese coro de la tragedia mexicana.

Han pasado seis horas desde que empezaste la jornada y no has resuelto a cabalidad ningún pendiente, tampoco has escrito una línea.

Ojalá no tuvieras una cuenta de banco, ni un teléfono, ni… piensas que el reino no se perdería por el clavo que perdería al caballo que perdería al jinete que perdería la guerra… sino por un puto teléfono destartalado. Te ríes, te ríes mucho, porque tú ni reino tienes.

Tenía razón Cipolla, nuestra estupidez autoinfligida es un escándalo.

Un escándalo.

@AlmaDeliaMC

50 respuesta a “Es la evolución, estúpida”

  1. Querida Alma me agarró la taquicardia
    Es alarmante nuestra dependencia a la tecnología primero la calculadora después la computadora y ahora el celular
    Nuestro cerebro funciona ya de otra manera pues muchas funciones que realizaba antes como las operaciones aritméticas o la ejecución de operaciones más complejas fueron sustituidas por estos instrumentos
    Es más la delicia de ir a la biblioteca a investigar acerca de algún tema ya no es necesaria pues a través del Google y otros instrumentos de búsqueda lo puedes hacer
    Pero que pasa cuando el teléfono deja de funcionar ? Retrataste divinamente la situación y esta puede verdaderamente resultar peligrosa
    Admirable como entre tanta tensión te puedas reír de la situación y todavía escribir este admirable texto
    Ahí radica la diferencia entre nosotros los mortales y las personas de inteligencia superior

  2. …Maravilloso. En los asientos del café se lee la magia que tienes en los dedos al teclear las palabras que seguramente andan brincando de acá para allá, dentro de tu loca mente!

  3. MANUAL PARA LAVAR LA ROPA:
    por trabajo he pasado los ultimos 3 meses en un pequeño pueblo universitario de EEUU reciclando mis jeans.
    Varias cosas me atemorizaban antes de la «mudanza» -con una maleta y mi bici-, entre ellas todos los tramites, entre ellos, los tramites para vivir «conectado» durante esta estancia:
    -abrir cuenta de banco, para lo cual requieres:
    -un número de celular de eeuu, pues el pequeño pago que te van a hacer se hace a través de un formato que solo acepta números gringos.
    -de nada sirvió entablar amistad con una grabadora de at&t antes del viaje para ver si podia usar mi celular acá (del que estoy escribiendo, pues el nuevo, osea, el de acá, se le rompió la pantalla al 2o día), ya que al 2o día perdió conexión de red.
    -voy a bestbuy a conseguir un celular con el plan de datos mas barato.
    -para que activen el cel en el momento se requiere de un celular que sirva pues mandan a tu correo un msg, pero como mi celular de mx no sirve, no puedo leer el email de verificacion de datos.
    -demonios
    -afotunadamente el vendedor de bestbuy es amable y abre un hotspot desde su celular para que yo me pueda conectar con el cel de mx y ver mi correo.
    -me dan mi celular activado
    -al dia siguiente abro la cuenta de banco y en ningún momento me piden celular, solo pasaporte. Lo dejé en el depto que rento.
    -regreso al departamento y pienso, bueno, voy a lavar la ropa, aquí hay lavandería, tomo unos «dimes» , el saco de ropa, el detergente y me dirijo al cuarto de lavado: «fuera de servicio».
    -dia siguiente, resuelvo lo del banco, me mandan cuentas y passwords al celular nuevo, que es de entrada lo mas barato que encontré y ya está saturado despues de instalar la applicacion del banco y la de seguridad para el internet de la universidad.
    -regreso a casa, necesito lavar ropa, llevo todo, y los «dimes», al cuarto de lavado. Se me cae el celular y se fractura la pantalla. Ahora el cuarto de lavado ya esta funcional. Busco donde meter los «dimes» para recargar la tarjeta que me dieron en la administración, pero solo hay un letrero con una pag web.
    -demonios , necesito lavar ropa.
    -quiero entrar a internet pero la pantalla está rota.
    -conseguir wifi en mi depto fue otra odisea, pero ahora estamos en la del celular, o en la de lavar ropa?
    -me meto desde mi otro celular a la pagina web para ver el procedimiento para lavar la ropa… chingomil pasos, abrir una cuenta y un password será enviado al celular para poder recargar una cuenta que me permitirá pagar 1.5 dolares para lavar mi ropa.
    -llega el msg al celular con el password.
    -demonios, la pantalla está rota!
    -me voy al baño y friego la ropa a mano.
    -maldito celular, malditas cuentas, malditos passwords….

    1. Felipe tu comentario me hizo recordar cuando estuve precisamente en USA y tuve que saltar al agua fria, al comprobar que no tenia ningun calzon que ponerme. Afortunadamente me quedaba mi traje de bano que use ex profeso. Entonces tuve que informarme de todas las artes en el lavado de la ropa y de ahi poco a poco fue iniciado por mis vecinas en el verdadero arte de la lavada, los grados, los colores etc. Despues me iniciaron en otro arte que fue el de planchar, sobre todo las camisas.
      Despues aprendi lo que ahora se llama time management que en mi caso consistia en programar la lavada (pues la lavadora era comun en el edificio) y la planchada pues tenia que estudiar y hacer guardias y a veces se acomodaba el altero de ropa y mi angustia crecia. Esto sucedio al principio de los 80s en la epoca del walkman y la vida segun leo el relato de Alma y el tuyo era mucho mas facil y tranquila.
      Por cierto anos despues tuve el problema de los passwords y vista mi escasa memoria para estas cosas decidi anotar todos los passwords de las computadoras las cuales tenia que usar incluyendo la de la secretaria del departamento y esto me fue muy util.
      Coraje veras que dentro de 30 anos leeras algo similar y te vendran los mismos recuerdos que me despertaste con tu texto. Saludos

    2. Jajajajaja, río a carcajadas con tu relato.
      Es increíble como las actividades más ordinarias y legendarias poco a poco van siendo sometidas a los sinsentidos de la digitalización; como ahora que no pensamos al conducir y siguiendo al Google Maps hasta nos metemos en sentido contrario o chocamos contra una pared que no vimos por estar viendo la pantalla. Un abrazo.

  4. Cuando la realidad nos alcanza y nos supera. Un día común, el conflicto, su máximo el negro luto y el reino, el reír…”estupidez autoinfligida”. Me encanto.

  5. “Te ríes, te ríes mucho, porque tú ni reino tienes”.

    Esa es la clave. Es lo mejor, mañana eso que te preocupó no tendrá sentido, ni valor. La vida moderna es una sucesión de sin sentidos, es estúpida. Pero, hay que vivirla.

    No te estreses demás.

    Besos, querida Alma.

  6. Yo también he encontrado al borde de ese negro abismo chingadamadre; pero hay otro color negro, morena, y es el tuyo; conjuro de aquel, cuando el tiempo es bueno; entonces la estupidez es otra y deseable.

  7. Yo también estoy harta de la maldita EVOLUCIÓN tecnológica, perdí mí contraseña del correo y por más esfuerzos no he podido entrar pare ver mis mails. Ahora también no se que pasó con la configuración del teclado que me dificulta bastante escribir total qué estamos atrapados con una tecnología que nos metió en esta tóxica relación codependiente. Un saludo y paciencia

  8. Que error y horror la co-dependencia que hoy en dia padecemos con tanta tecnologia que lo unico que logra es
    volvernos una bola de huevones que todo lo queremos resolver con un solo dedito, tan simple y bueno que es lo habitual que haciamos antes.

    1. Lo malo es que yo no me siento huevona, jajaja, nomás siento que trabajo y trabajo sin avanzar. Un abrazo.

  9. Estoy por cumplir 51 años, creo que he pasado por todas las etapas de las nuevas tecnologias, desde los bipers pasando por los ladrillos que eran los primeros celulares y las primeras etapas de televisión restringida que era todo un show desde la instalación hasta estar ajustando la antena a cada rato, ademas de las computadoras con procesador «Lentium», el internet alahambrico con su característico y peculiar sonido hasta llegar a lo mas sofisticado en telefonía, laptops, televisión satelital y wifi y la verdad es que al parecer mi ansiedad crónica se debe a la dependencia que he creado con este tipo de aparatos y lo que deriva de su uso, me pasa como a ti Alma Delia no puedo estar un rato sin que alguien me busque para algo, vaya ni en la madrugada por mis amigos fiesteros. Saludos con abrazo.

  10. La adrenalina corría por mi cuerpo cuando leía tu relato. Imagine como somos esclavos de la tecnología, cuando tu día es negro, sin la maldita aplicación que necesitas y cuando olvidas las contraseñas y tienes que hacer un sin fin de chingaderas, para poder recuperar todo, tu aparato se vuelve un burócrata y solo dices, » ya mejor llévame Diosito»

    1. Eso de la libretita también lo hago pero hay cosas que ya no funcionan con libretita… ¿ves por qué bebo?
      Un abrazo, Álvaro, gracias por leer.

  11. No somos nada.
    Seamos nadie
    porque nadie piensa
    en cambiarse a sí mismo.
    Que precisa e inquietante descripción
    de ese angustioso trance de la presión.
    L’ardiente ducha que acelera el ritmo
    baja la presión y tranquiliza té
    paradójica mente
    pero lo que real mente es 3A
    son esos abominables corre T os
    Abrazo T lenta mente

  12. No sé cómo lo haces, pero sentí como si me estuviera sucediendo a mi todo lo descrito. También me he puesto a reflexionar: no pude ser que dependa tanto de una cajita electrónica. Me gusta la tecnología y me maravilla, pero creo que existen muchos aspectos sobre el tema que estamos perdiendo de vista y que algunos podrían estar aprovechando para su ventaja.

  13. ¡Gracias! Me he vuelto tu fan. Arrancaste una carcajada en éste domingo natural.
    Y sí, nuestras vidas en éstos tiempos rayan en lo estúpido. Habrá que seguir tratando de adaptarnos.

  14. La moraleja es: Cuidar el celular y ponerle una protección ANTIDESTRUCCIÓN de 1mil pesos….. jajajaja

    Creo que no solo los Freelancers pasan por esos detalles escabrosos, exceptuando uno que otro exclusivo de ellos….

    Vaya qué la tecnología nos ha puesto en una situación complicada y a veces ridícula, hay una película buena con respecto a esto de un señor en UK, la recomiendo. (no recuerdo el nombre, pero lo traeré más adelante)

    Bonito relato!…

    1. No hay iPhone que me dure, Salvador, porque el iPhone es mi oficina (como nos ocurre a todos los que no trabajamos para ninguna empresa…)
      Abrazo

    1. Y deja que le diga al casero que ya me voy a mudar… abrazos, queridísima, siempre es un placer ver que te sigues asomando a mis tarugadas 🙂

  15. jajajajaja
    Aún asi, la vida es chingona y saber describirla como tú, lo es mas.
    Saludos!
    Vivamos sin joder a los demás.
    Ya mañana nos contarás otra historia.

  16. Por supuesto que no va a funcionar, se supone que no funcione. A veces la amabilidad de la vida viene escondida de un puñetazo en las tetas para que reacciones, para que no solo te quedes en el saber intelectual de que «algo va realmente muy mal» y lo lleves a las entrañas de tu ser para atreverte a descubrir qué pedo con esta existencia. ¿Quién soy? Una pregunta diseñada no para tener respuesta, sino para disolver a quien pregunta.

  17. La risa es el Alma de la vida, yo no se escribir y quizá ni expresar lo que vivo, pero siento y percibo la grandeza de los seres humanos como tú. Por favor sigue escribiendo lo que tú, yo y muchos vivimos en este maravilloso mundo y disfrutemos unos de otros a carcajadas. «Dichoso el que se ríe de si mismo, porque tendrá alegría toda su vida» no tengo idea quién es el autor de esta verdad, pero de antemano mi reconocimiento.
    Saludos, feliz día a todos.

  18. Me hiciste recordar una charla-debate entre Manuel Vázquez Montalbán, Octavio Paz y Vargas Llosa, donde este último defendía la idea de que el siglo XX, era la mejor época para la humanidad; no hay peor patraña que esa!!!
    Perdemos hasta lo que aún no tenemos, somos ciudadanos que debemos hasta la vida de nuestros bisnietos!!! Inútiles es poco!!!

  19. Me hiciste correr al leerlo, creo que para estás contrariedades de la vida, era mejor ser protozoaurio, que hacker, lo que me lleva a pensar que siempre es bueno respaldar en papel, saludos.

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