51 respuesta a “Habitados”

    1. Excelente! Me hace pensar en la deshumanización a partir de la violencia social que conlleva la cultura del consumo.

  1. Como cada vez que alguien me escribe en Twitter, cuando me atrevo a romper los paradigmas del comportamiento y lo que se espera de mí, y doy una opinión política o cívica y alguien que parece una persona perfectamente normal, ni siquiera un troll o un bot, no, un Jorge, o una Alicia, que trabaja honradamente de 8 a 6 pm, y me dice: «Ahórrate tus opiniones, que yo te sigo por tus historias y porque escribes muy chingón. Dedícate a lo tuyo.»

    Y yo, al principio, los dejaba pasar. Tomaba el terreno alto. Hacia uso de mi, supesta y para nada asumida, «superioridad intelectual» y los dejaba ir incólumes.

    Ahora no, ahora replico: «Si no te parece, te puedes ir directo a la chingada. Que estoy aquí para opinar de lo que me dé la gana, no de lo que tú quieras que yo hable.» Y los silencio.

    Hay que sacudirnos el que «nos debemos a nuestro público». Ni madres. Nos debemos a nuestra obra, nuestra creación y a nuestra persona. Nada más.

    Abrazo madrugador, Alma.

  2. A Dickens le pasó lo.mismo que a Doyle. Escribió el final de una historia muy exitosa con la muerte de la protagonista y la masa lo detestó. Que buena columna la de hoy. Me impactó tanto que la voy a imprimir. Me quedo zumbando!.

  3. Excelente, no podría estar más de acuerdo. Y lo peor es que todos consciente o inconscientemente caemos en eso. Pero esto me da mucho para la reflexión lo cual te agradezco enormemente. Gran texto.

  4. Una vez alguien me dijo: sabes, no hay parejas felices, sino personas felices que hacen pareja.
    Como en tu texto, algo así sucede en la relación del público y «su» artista; mientras uno espera llenar algo de su vacío con el producto creativo del otro, éste quisiera colmar algo del suyo con el aplauso y mirada de «su» público.

    Así, vamos por la vida -como los amorosos de Sabines- buscando fuera lo que cada uno ya llevamos dentro; qué sencillo decirlo -y escribirlo- y qué difícil aceptarlo y vivirlo.

    Alma, mil felicidades por este nuevo proyecto, que tenga luenga vida y buen camino.

  5. Como músico no famoso que soy, entiendo perfectamente lo que es crear, y crear para ti, es una bendición. La verdad es que de tantas cosas que se hacen para hacer feliz a las masas, es una tentación enorme poder llegar a ser del gusto de ellas, sin embargo es una jaula de oro de la que después no se puede escapar. Actualmente todo es tan fugaz, planeado y producido que el arte se vuelve desechable, y pierde todo sentido, encasillando al artista y no permitiéndole ser él o ella. Es el precio alto que se paga.

    Justo en la semana vi una entrevista a Jeniffer Aniston donde decía que ella no había entendido lo que su productor le mencionó hace décadas en un viaje a Las Vegas el cual sería el último donde podría pasear y disfrutar como cualquier otro humano “anónimo” antes de ser famosa con “Friends”. Decía: esa fue la última vez que pude disfrutar de caminar entre la gente.

    Es decir, a veces los talismanes que mencionas, buscan la fama y la fortuna sin saber el costo que a la larga tendrá.

    Abrazo Alma, te dije que te seguiría. Y que bueno que podemos escribir mucho aquí!!

  6. Querida Alma, recién es la primera vez que leo tu escrito y me gusta lo que leo. Te diría que estás «enferma» de un algo que los muchos, los más, que no son así, no toleran. Estás «enferma» de asertividad y eso asusta por muchas razones, no a mí, pero a los anónimos y a los cara a cara con menores formaciones personales pues sí. Al leerte me he recordado de aquel lema publicitario de la Volkswagen: no cambies, evoluciona. Y bueno, uno evoluciona para cambiar pero lo esencial permanece y eso es la asertividad, una permanencia que evoluciona.

  7. Muy buena reflexión. En efecto no tenemos razón para exigir a los artistas que vivan su vida real como nosotros nos imaginamos o quisiéramos que debiera ser. Nosotros tenemos derecho a sentirnos desilusionados, desmotivados, enojados por alguna acción que nos parezca éticamente reprochable, pero eso no debería de afectar nuestra afición a su trabajo artístico (no sé si es pregunta o afirmación 🤔). Pienso, por ejemplo, en Woody Allen y su matrimonio con la hija de su mujer…supongo que la decisión de seguir admirándolos es absolutamente personal, pero quizás vale la pena diseccionarlo. Felicidades por el blog

  8. El texto que nos regalas hoy me deja cavilando acerca del tema: Coincido con tu postura hacía los artistas y famosos en general. Por eso me conmovió profundamente que hace dos semanas, crucé la calle justo detrás de Paco Ignacio Taibo II, como cualquier hijo de vecino, y a continuación, cada cual siguió su rumbo.

  9. Dicen que siglos atrás los artistas podían comer gracias a un mecenas, ahora un golpe de suerte en internet o un número de 6 dígitos de seguidores, puede garantizar un buen plato, piso y viajes.
    El golpe de suerte tiene un costo, creo, y es la exposición. Luego la vanidad y la envidia. Finalmente el antropofagismo, que dificilmente dejará viva la obra del artista.
    A pesar de mi sombrío pronóstico creo en la supremacía de la obra de arte, ésa que tiene su propia voz y cala en los huesos, en las entrañas, la que inquieta y supera toda popularidad con su unicidad.

  10. Mi vida es vender soluciones de TI. Llevar dinero a la empresa donde trabajo. Es muy difícil estar expuesto a la opinión de los demás todo el día. (Recibo tantos NO, que ya ni los tomo en cuenta. Pero tanta tranquiza, tiene su recompensa: Independencia Económica. (Está hablando mi parte capitalista que se alimenta de tu prosa para ser feliz).

  11. Que fuerte… en personajes públicos es súper notorio lo que señalas, que tanto es el precio de “la fama” lo que queremos cobrarles con ese tipo de comentarios, de no solo atreverse a ser, si no atreverse a ser y vivir de ello.
    Sin embargo, y esta, es totalmente, una reflexión mia. Que tanto exigimos de los que nos rodean? Ves a una persona libre, viajando, estudiando o haciendo lo que simplemente le da la gana y entonces se les habla de sentar cabeza… a una mujer con hijos, que disfruta de un trabajo fuera de casa y le exiges ser buena ama de casa… que tanto ves a una abuela que no es el modelo de la que hornea galletas y prefiere salir de paseo y le exiges ser “amorosa” con los nietos… que grande la envidia y que grande nuestro miedo a ser…

  12. Que buen artículo Alma Delia. Algún día es posible que una mayoría entienda que cada uno y una es responsable de lo suyo, y los que es†dan a su alrededor son espejos, literalmente son espejos.
    Un abrazo para ti.

  13. Yo he pensado mucho en este tema. Que es para MI particular punto de vista el arte o un artista. Y siempre termino en conflicto conmigo mismo. Porque el concepto de arte para mi es diferente al concepto de alguien mas, incluso para el creador del mismo (el artista).
    Por lo que desde el punto de vista del artista también lo ve de manera diferente.
    Tal vez el real éxito de un artista es el conectar sus ideas con el mayor numero de personas que compartan su perspectiva de ver la vida o arte. Para algunos es muy redituable desde el punto de vista económico, para otros ese «mayor numero» sea solo un punado y sin embargo es suficiente para recibir el aliciente de seguir creando.

  14. Gracias por compartir… me encantó tu columna, hace poco que te sigo en twitter y me agrada como escribes. 🖒👏 yo opino igual… creo que mis limitaciones también son de los demás… pero voy aprendiendo también a callar y a no prejuzgar.. trato de acompañar a mis compañeros en este viaje que llamamos vida.

  15. Mi alma
    T abraza
    a qui y
    ay ! ya
    y curiosa mente
    a nadie le gusta su propia voz
    y nadie la cambia
    halos de más nos disgusta
    y la conservamos

  16. Considero como una curiosidad habitual,de los que leemos a ustedes los escritores de que nos queramos involucrar o mejor dicho interactuar con quien nos deleita con sus columnas como es tu caso querida Alma

    1. Entiendo y comparto la necesidad de interacción, pero siendo honestos, el intercambio que realmente importa es el texto, el libro, la obra, la película, el cuadro… etc. Bien podríamos permanecer en el anonimato porque importa la obra, no el creador.
      Gracias por leer.

  17. Alma inquisitiva Delia:
    Borges, en el prólogo de su libro «inquisiciones” explica que eligió el título del mismo por aliviar algunas vez a la tal palabra de sambenitos y humaredas; yo añadiría: y de toda esa mala fama que le dejó la Santa.
    Las varias preguntas e intereses que Jorge Luis nos ofrece en esas y sus otras inquisiciones han sido alimento de mi espíritu el ciertas ocasiones.
    Así los textos, que de vez en cuando la vida me obsequia a través del Alma que se pregunta Delia, me enriquecen de una manera tan delicada… como éste, en el que se preocupa por esos seres habitados por la gracia, cuyo signo es, preguntarse; o cómo diría Cortázar, perseguir a través de campos y de su propio sepulcro aquello que no ha de alcanzarse.
    Gracias Alma Delia por preguntarte sobre la humanidad, y por cuestionarnos sobre nuestra tendencia a fuente ovejuna y esa certeza que tenemos de obligo del universo.
    Finalmente, otra pregunta en el espíritu de Mafalda ¿no estaremos confundiendo la humanidad con humanaje?

  18. Exactamente de acuerdo, es mejor aprender no solo a oír, sino escuchar que esto nos hace más sensibles, escuchar a los pájaros por la mañana, escuchar las gotas de lluvia en la ventana, que los humanos nos estamos perdiendo

  19. Justo. Y si el mundo estuviera poblado de (más) personas que se habitan y se apropian de sí mismas, antes de habitar el espacio de la interacción humana, la convivencia entre seres habitados sería la gloria. Porque lo que hay detrás de todas las anomalías que refieres en tu escrito, no es otra cosa que la ausencia total de autoconocimiento (nadie que pretenda que otros atiendan sus expectativas, se conoce) y de respeto (nadie que se conozca, anularía la libertad del otro para ser… lo que le dé la gana). Gracias por tus letras Alma, es un respiro encontrar eco en tus enfados y reflexionar.
    ¿Te acuerdas de la Revista del Chavo que se editó en los 80s o 90s? (nunca la compré, pero) Recuerdo el slogan: “Una revista para carcajearse el martes y sonreír toda la quincena”… El símil con tu columna y todo lo que en ella nos compartes es que SON PALABRAS NUEVAS PARA DELEITARSE EL SÁBADO y REFLEXIONAR SIN LÍMITE DE TIEMPO. Gracias por eso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *