9 respuesta a “Inventario del cuerpo o vivir a muerte”

  1. Mis rodillas crujientes, como ramas u hojas secas al paso de caminante, también hablan de cómo se regocija mi espíritu que cruje al ser estrujado…

  2. Dice Óscar de la Borbolla: «Frente a la muerte, todo se transparenta y deja ver su absoluta nimiedad». Y yo agregaría: te aligera la vida aún más allá de la existencia, así que me perdone la muerte, pero seguiremos viviendo el camino de la terquedad con todos sus bemoles.

  3. Somos cada vez mas nuestras manías, y mejor agarrarles cariño, porque son nuestras compañeras inseparables…uno aprende a vivir con el dolor del cuerpo, pero tambien a vivir del dolor del alma…saludos Alma!!!

  4. «Yo me desgarraba por dentro pero no de sufrimiento, creo que de ternura, de algo que no sé cómo se llama pero que arde en mi interior cuando conecto con un desconocido de un modo así, sin filtros. Algo que arde, una llama.»
    Conectar con alguien desconocido, pero que a fuerza de letras y textos siento tan cercana, con tanta coincidencia, cada escrito tuyo Alma llega hasta ahí, a mi alma, y logras que las lágrimas que tienen prohibido mostrarse, se hagan presentes y reclamen su lugar en esos duelos, que se han acumulado en tiempo y cantidad, tantos que no han sido llorados.
    Gracias por ser y por estar.
    Abrazos todos.

  5. Qué bueno ser fuerte y ser terca, querida Alma Delia. Cada día escribes mejor. Eso, sin la menor duda. En cambio, querida, sé, porque veo tu edad desde lejos, que por fortuna, con los años la terquedad en el bien hacer de resistirlo todo, se aminora. Se cambia, muchas veces, por el sereno placer de rendirse. Un beso, Angeles

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